{"id":6052,"date":"2025-06-20T19:50:59","date_gmt":"2025-06-21T01:50:59","guid":{"rendered":"https:\/\/dc.diariodecomitan.com.mx\/?p=6052"},"modified":"2025-06-20T19:51:00","modified_gmt":"2025-06-21T01:51:00","slug":"carta-a-mariana-con-modos-de-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dc.diariodecomitan.com.mx\/?p=6052","title":{"rendered":"CARTA A MARIANA, CON MODOS DE VIDA"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>ARENILLA<\/strong> por <strong>Alejandro Molinari<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Querida Mariana: <\/strong>\u00bfqu\u00e9 hac\u00edan los otros? No s\u00e9 en qu\u00e9 momento me di cuenta que ellos, los otros, hac\u00edan cosas diferentes. O, en realidad \u00bfdebo decir que yo era quien hac\u00eda cosas diferentes? Sab\u00eda que compart\u00edamos el mismo espacio vital, viv\u00edamos en el mismo pueblo: Comit\u00e1n. Como casi siempre estaba en mi casa no sab\u00eda qu\u00e9 hac\u00edan los otros. Igual que la mayor\u00eda de ni\u00f1os iba a la escuela, iba a la gloriosa Mat\u00edas de C\u00f3rdova (\u00bfya te cont\u00e9 que estoy emparentado con el gran Fray Mat\u00edas de C\u00f3rdova, por el lado materno? Mi sextabuelo fue hermano de Fray Mat\u00edas. \u00a1Nadita! Este dato me lo pas\u00f3 el admirado Gustavo Armend\u00e1riz). Mi escuela, primero, estuvo a media cuadra del templo de Jesusito, ah\u00ed llev\u00e9 el primero, segundo, tercero y cuarto grados. Ah\u00ed aprend\u00ed a leer. Mario Vargas Llosa, Premio Nobel de Literatura, que falleci\u00f3 este a\u00f1o 2025, siempre dijo que lo m\u00e1s sorprendente de su vida le ocurri\u00f3 a los cinco a\u00f1os \u00a1cuando aprendi\u00f3 a leer y a escribir! La lectura para \u00e9l fue uno de los grandes hallazgos, a m\u00ed me sucedi\u00f3 algo similar. Aprender a leer me abri\u00f3 un mundo de posibilidades. Te he contado que mi t\u00eda Emelina me trajo el primer libro que tuve, un \u00e1lbum ilustrado que contaba la historia de un ni\u00f1o \u00fanico que ten\u00eda a su mam\u00e1, a su pap\u00e1 y a una nodriza que lo atend\u00eda. La historia de mi vida era muy similar, salvo que \u00e9l viv\u00eda en Nueva York y yo en Comit\u00e1n. A \u00e9l lo llevaban a pasear a Central Park en una carreola hermosa, a m\u00ed me llevaban a pasear al parque central del pueblo. Mi vista no se topaba con grandes rascacielos, mi vista se topaba con el verde de los \u00e1rboles; mis ox\u00edgenos, sin duda, se llenaban con un aire menos contaminado que el de Nueva York. Yo tambi\u00e9n, como Vargas Llosa, digo que uno de los grandes momentos de mi vida fue cuando aprend\u00ed a leer, gracias a las ense\u00f1anzas del maestro \u00d3scar Pascacio, un profesor que lleg\u00f3 de Tuxtla y anduvo por Comit\u00e1n durante alg\u00fan tiempo. Aprend\u00ed a leer y esta actividad se volvi\u00f3 mi pasi\u00f3n. Yo, le\u00eda, le\u00eda mucho.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 hac\u00edan los otros? Cuando iba a la escuela yo hac\u00eda lo mismo que ellos: jugaba canicas (siempre perd\u00eda en el juego de la timbirimba), trompo (nunca aprend\u00ed a aventarlo por encima del hombro), corr\u00eda en el Chepe Loco (me tropezaba a cada rato, me cansaba, terminaba acezando), me sentaba junto a ellos para ver alguna revista con muchachas semidesnudas, aventaba el bal\u00f3n en la canasta o lo pateaba para que entrara a la porter\u00eda. Hac\u00eda lo mismo que ellos, esto a la hora del recreo en la escuela.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, a la hora que com\u00edamos el lunch (no se llamaba as\u00ed. Yo compraba galletas saladas y una coca en la tienda escolar), me enteraba que ellos, en las tardes, hac\u00edan cosas diferentes que, al principio, nunca imagin\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>Ellos hac\u00edan otras cosas. Yo jugaba carritos en el sitio de la casa y, sobre todo, le\u00eda, le\u00eda mucho. Le\u00eda revistas de monitos y libros de cuentos. El momento m\u00e1s importante de la vida era la tarde, la tarde en casa (lo sigue siendo). Ir a la escuela por la ma\u00f1ana era una encomienda harto dif\u00edcil. En la escuela hab\u00eda un maestro que indicaba qu\u00e9 deb\u00edamos hacer, aunque no quisi\u00e9ramos (ah, pobre de m\u00ed si no aprend\u00eda de memoria las capitales del mundo, el castigo era extender los brazos al frente y recibir dos regletazos en las manos. \u00a1Qu\u00e9 crueldad! A m\u00ed, que en casa era tratado como pr\u00edncipe, el bruto del maestro me trataba como mero esclavo). En la tarde, en casa, yo dispon\u00eda qu\u00e9 hacer, yo defin\u00eda mi espacio. Tomaba un bonche de revistas y las rele\u00eda, con placer. El maestro no ten\u00eda la misma capacidad para contar historias como s\u00ed las ten\u00eda el dibujante y el escritor del guion de las revistas. En alg\u00fan lugar de la Ciudad de M\u00e9xico (lugar muy lejos del m\u00edo) hab\u00eda gente que era muy inteligente, que dibujaba como nadie m\u00e1s y que escrib\u00eda como nadie m\u00e1s. Ellos se volvieron mis mejores amigos, por eso, yo quer\u00eda regresar a casa, lo m\u00e1s pronto posible, para estar con ellos, para dejar que ellos me contaran las historias fascinantes de Mem\u00edn Pingu\u00edn, Kalim\u00e1n, Chanoc, La Familia Burr\u00f3n, Los Supersabios. Mi Comit\u00e1n se llenaba de historias que suced\u00edan en otros lugares, el gran Kalim\u00e1n me trasladaba hasta Egipto. Pucha. Hasta la fecha no tengo idea total de la ubicaci\u00f3n de este pa\u00eds, pero s\u00ed poseo el ambiente cultural de esa gran naci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi mayor disfrute era el d\u00eda que no iba a la escuela. S\u00e9 que tambi\u00e9n los otros eran felices los fines de semana, ten\u00edan el s\u00e1bado y domingo para reunirse y hacer lo que les gustaba. Yo era feliz porque pod\u00eda leer en la ma\u00f1ana y en la tarde. Y el domingo, \u00a1ah, el domingo!, era un d\u00eda glorioso, porque despu\u00e9s de pasar la aduana de la misa en el templo mayor (que no era lo mejor, pero tampoco era tan desagradable), me tocaba el desayuno con chocolate caliente y tamales de azafr\u00e1n (riqu\u00edsimos, comprados una noche antes con T\u00edo Jul); entonces el mundo, que ya hab\u00eda cambiado su rostro despu\u00e9s del desayuno, se convert\u00eda en un espacio prodigioso, porque corr\u00eda para ir a la matin\u00e9 en el Cine Comit\u00e1n (tres pel\u00edculas), luego ven\u00eda la hora de la comida y de nuevo al cine, \u00a1genial! Tambi\u00e9n aprend\u00ed a amar el cine porque para ir a la sala no necesitaba ir con alguien, como si leyera, el cine me permit\u00eda una comuni\u00f3n intensa s\u00f3lo con las escenas que se presentaban en la pantalla. Los otros aprovechaban la ma\u00f1ana del domingo para ir en plebe a los lugares que les encantaba. El domingo, luego lo supe, era d\u00eda en que, igual que yo iba a misa, ellos acud\u00edan a la cancha para jugar el f\u00fatbol, esta era su religi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En la pl\u00e1tica del recreo, despu\u00e9s de comer el lunch, me enteraba que los otros hac\u00edan cosas diferentes, para empezar, ellos no le\u00edan. \u00bfC\u00f3mo es posible que no leyeran? \u00bfNi siquiera las revistas que compr\u00e1bamos en la Proveedora Cultural, con Don Rami? Algunos lo hac\u00edan, algunos eran grandes lectores como yo, pero eran minor\u00eda, siempre hemos sido minor\u00eda los lectores. Los otros, en las tardes, se reun\u00edan en la cuadra para jugar la cascarita de f\u00fatbol en la calle o iban a nadar a las albercas de la casa de mi t\u00eda Juanita Berm\u00fadez o en las albercas de los Morales, en la bajada del Resbal\u00f3n, o iban a las lagunas que estaban delante de Yalchivol, pasaban debajo de las alambradas y se met\u00edan en \u201cpropiedad privada\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde entonces supe que el mundo estaba divido entre los otros y yo, y que, conforme creciera, nada de eso cambiar\u00eda. En mi adolescencia hubo un momento en que la actividad de los otros comenz\u00f3 a seducirme, pero fue apenas un instante, porque bastaba que viera un libro para que confirmara mi pasi\u00f3n. Hoy sigo siendo un gran lector, no he cedido ante lo que me presenta el mundo de los otros. Soy un convencido que la lectura ha sido el gran descubrimiento de la vida. He estudiado la vida de los otros y reconozco la belleza de sus actividades, pero no hay algo que supere lo que yo hago. No quiero decir que lo que hago supere lo que hacen los otros, \u00a1no!, digo que para m\u00ed lo m\u00e1s importante del mundo es la pasi\u00f3n que me produce la lectura, el cine, la escritura, el dibujo, la pintura. Toda vida que no es forzada, la que es vivida con pasi\u00f3n, es la esencia del universo.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya te cont\u00e9 que tuve compa\u00f1eros mayores, en los a\u00f1os sesenta era com\u00fan que muchachos mucho m\u00e1s grandes estudiaran en los salones de los pichitos, como yo. As\u00ed que ellos llevaban revistas de mujeres semidesnudas y contaban cosas que, sin conciencia, nos arrebataban el retazo de inocencia que nos quedaba, as\u00ed ellos platicaban que en las noches iban al lugar donde estaban las putitas de T\u00eda Maty, que estaba dos cuadras detr\u00e1s del templo de San Caralampio; contaban que en toda la cuadra hab\u00eda cuartos donde las putitas atend\u00edan a sus clientes. \u00a1Toda una cuadra!<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Posdata:<\/strong> lo que quiero decir es que los otros ten\u00edan lo que hoy se llama \u201cvida social\u201d, se juntaban en plebe y hac\u00edan cosas diferentes a las que yo hac\u00eda. La lectura no es pr\u00e1ctica comunitaria, al contrario es una portentosa y \u00fanica pasi\u00f3n individual. Yo me sentaba en uno de los corredores de la casa y, solito, me zambull\u00eda en el oc\u00e9ano de la lectura. S\u00ed, querida m\u00eda, siempre he hecho cosas diferentes a las que hacen los otros. Benditos ellos y bendito yo.<\/p>\n\n\n\n<p>Sigo igual que cuando ni\u00f1o. No me gustan las actividades en plebe, prefiero la armon\u00eda de mi casa, en solitario, leyendo. Ese es mi instante de felicidad del d\u00eda, por eso procuro prolongarlo lo m\u00e1s que se puede, por siempre.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>\u00a1Tzatz Comit\u00e1n!<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"619\" src=\"https:\/\/dc.diariodecomitan.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/Ilustracion-001-1-1024x619.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-6053\" srcset=\"https:\/\/dc.diariodecomitan.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/Ilustracion-001-1-1024x619.jpg 1024w, https:\/\/dc.diariodecomitan.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/Ilustracion-001-1-300x181.jpg 300w, https:\/\/dc.diariodecomitan.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/Ilustracion-001-1-768x464.jpg 768w, https:\/\/dc.diariodecomitan.com.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/Ilustracion-001-1.jpg 1530w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ARENILLA por Alejandro Molinari. 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