- La tragedia ocurrió en la Sierra de Las Choapas, Veracruz.
- Tragedia en Las Choapas; regresaban de comprar útiles escolares.
- El menor fue hallado con su mochila intacta tras la descarga eléctrica.
MDR
Veracruz; 26/Agosto/2025.– Lo que debía ser un día de ilusión y preparativos para el regreso a clases terminó en tragedia en la sierra choapense, Veracruz. Martín “N”, de 44 años, y su sobrino Edilberto “N”, de apenas 11, murieron fulminados por un rayo cuando regresaban a casa tras realizar compras en la cabecera municipal.
De acuerdo con familiares, Martín había salido para renovar su credencial del INE y llevó consigo a su sobrino, quien aprovechó el viaje para elegir su mochila y los útiles escolares con los que se preparaba para iniciar sexto grado de primaria.
La lluvia los sorprendió en el trayecto, mientras cruzaban la vereda que conduce al rancho de la familia Cuevas, rumbo a Nuevo Xoteapan. Fue allí donde un rayo impactó de forma directa, arrebatándoles la vida al instante.

EL HALLAZGO
Al no regresar esa tarde, la familia supuso que ambos habían decidido permanecer en la ciudad. Sin embargo, al amanecer del día siguiente, campesinos que se dirigían al campo hallaron los cuerpos sobre la tierra encharcada.
El menor aún llevaba la mochila a la espalda, intacta, mientras que la ropa de ambos mostraba las huellas de la descarga eléctrica. Vecinos improvisaron un resguardo en espera de las autoridades, quienes más tarde acordonaron la zona y realizaron el levantamiento de los cuerpos.
EL DOLOR DE UNA FAMILIA
La noticia sacudió a la comunidad. El padre del menor, Edilberto Quirasco, expresó entre lágrimas que su hijo había ido con ilusión a comprar sus útiles, pues este ciclo escolar sería especial: el pequeño cursaría sexto grado junto a su hermano gemelo, Patricio.
“Mi niño Edilberto era gemelo… ya iba a entrar a sexto año y había ido a comprar sus útiles”, dijo con la voz entrecortada. En la primaria del ejido, donde los maestros y compañeros lo esperaban para el inicio de clases, ahora quedará una silla vacía.
UN SUEÑO INCONCLUSO
Los vecinos recuerdan a Edilberto como un niño curioso y sonriente, que corría entre los cafetales y aseguraba que quería ser maestro “para enseñar a otros niños como él”. Su repentina partida dejó en la comunidad un sentimiento de vacío y dolor.
La mochila que eligió con entusiasmo se ha convertido en el último testimonio de sus sueños truncados: cuadernos en blanco que nunca se llenarán de historias, dibujos que no alcanzó a trazar y letras que no perfeccionará.
NATURALEZA IMPLACABLE
La tragedia recordó a la comunidad la vulnerabilidad de la vida frente a los fenómenos naturales. En la sierra, los habitantes comentan que el cielo se llevó a dos almas unidas, tío y sobrino, dejando en la familia Quirasco una tormenta de dolor que no terminará con la lluvia.
