Indignación Nacional: Desplante a Lorena Ramírez enciende críticas contra funcionarias de Chiapas

Tuxtla Gutiérrez, Chiapas; 27/AGOSTO/2025. – La presentación del maratón “México Imparable” se convirtió en un escándalo nacional luego de que la corredora rarámuri Lorena Ramírez, reconocida internacionalmente por su resistencia y logros deportivos, fuera víctima de un desplante por parte de la directora del Instituto del Deporte (INDEPORTE), Bárbara Altúzar, y la secretaria de Turismo, Maru Culebro.

Lo ocurrido ha sido calificado en redes sociales como un acto de clasismo y racismo, lo que ha desatado una ola de indignación que exige la destitución inmediata de ambas funcionarias. Miles de usuarios han expresado su repudio, señalando la falta de sensibilidad y respeto hacia una mujer indígena que, con su esfuerzo, se ha convertido en símbolo de dignidad y orgullo para México.

Hasta el momento, ninguna de las funcionarias ha emitido una disculpa pública, lo que ha aumentado la presión y las críticas en su contra. La omisión contrasta con la magnitud del agravio hacia una de las atletas más queridas del país.

Paradójicamente, voces ciudadanas han señalado que la verdadera representante del deporte mexicano debería ser la propia Lorena Ramírez, no solo por sus triunfos en ultramaratones dentro y fuera del país, sino también por lo que simboliza en la defensa y el reconocimiento de los pueblos originarios.

El incidente ha puesto en evidencia la desconexión de los funcionarios con las realidades sociales y culturales de México, así como la falta de políticas públicas que dignifiquen a los atletas indígenas, quienes, a pesar de las carencias, han dejado el nombre de México en alto.

La pregunta que resuena entre la ciudadanía es clara: ¿cómo es posible que dos funcionarias con cargos estratégicos en deporte y turismo releguen a una mujer que, con huaraches y orgullo rarámuri, ha conquistado al mundo?

Mientras la indignación crece, el prestigio y la admiración hacia Lorena Ramírez se multiplican, consolidándola, una vez más, como lo que muchos ya la llaman: “Una verdadera chingona de México”.