EL MAÍZ NO DA PARA VIVIR

Mientras nosotros disfrutamos. Agricultores luchan por sobrevivir: Una injusticia que todos deberíamos ver.
Un elote preparado en la calle puede costar hasta 40 pesos, pero quienes lo sembraron, cuidaron bajo el sol y cosecharon con sus propias manos, apenas reciben 5 pesos por su trabajo.
¿Te imaginas dedicar meses a cultivar algo… y que al final no alcance ni para cubrir los gastos?
Así es la realidad de miles de campesinos mexicanos. Mientras nosotros disfrutamos del sabor, ellos luchan por sobrevivir en un sistema que paga más por la mayonesa y el queso que por el maíz mismo.
No piden caridad, Piden justicia.
Piden un precio digno, respeto y reconocimiento por el alimento que llega a nuestras mesas todos los días.
Porque si el campo se apaga, México se queda sin vida.
Apoyar al campesino es apoyar nuestra propia comida, nuestra cultura y nuestras raíces. No podemos dejarlos Solos.