Entre lágrimas, Grecia, la viuda de Carlos Manzo, despidió al alcalde de Uruapan con un mensaje que estremeció a todos: “No mataron al presidente de Uruapan, mataron al mejor presidente de todo México”.
Durante el funeral, recordó a su esposo como un hombre valiente que no temía decir la verdad ni defender a su gente, aun sabiendo los riesgos que corría.
Hoy, México entero llora la partida de un líder que se ganó el corazón de su pueblo y dejó un legado de coraje y honestidad.
