*Uruapan y las 12 horas de silencio de CSP
Cuando escuché a la presidenta de todos ustedes, Claudia Sheinbaum, en sus primeros discursos referirse a su predecesor como “presidente Andrés Manuel López Obrador” y hablar de “continuidad”, algo me asustó.
Y digo me asustó porque es, ahora más que en cualquier momento del pasado, más que evidente que la continuidad en la ‘estrategia’ de seguridad es una lágrima.
Luego de doce horas tras el atentado a Carlos Manso, alcalde de Uruapan, queda muy claro que vendrá lo de siempre en el Gobierno Federal de la 4T: el discurso condenatorio, las carpetas de investigación, un nuevo pleito con alguna figura pública y la no solución.
Porque así se ha conducido el Obradorismo y queda muy claro que la presidenta de todos ustedes es solo, como lo dijo, la continuación de algo que evidentemente está fallando.
Y sí, la principal falla de la presidenta es el excesivo respeto y lealtad que le tiene a AMLO, cuando desde el día uno debió desmarcarse y establecer su propio camino.
La gente de adentró es quien la está minando, en todos los sentidos y sí, parece que se da cuenta y por eso la impotencia que no actúe.
Porque poco o nada podemos esperar en sus ‘investigaciones’ de Uruapan cuando no ha hecho nada con delincuentazos como Adán Augusto.
El alcalde asesinado gritó cuando pudo pidiendo apoyo al Gobierno Federal y asegurando que no solo no lo recibía sino que hasta le cortaron el presupuesto.
Pero ayer, Sheinbaum Pardo aseguró que el alcalde contaba con protección federal (vaya protección).
Y, ahora sí (con el alcalde asesinado), la presidenta instruyó todo el apoyo para garantizar la paz y la seguridad en Uruapan.
Es cierto, a veces se confirma de manera impotente que ni la burla perdonan.
Supongo que hablo por muchos mexicanos al asegurara que saliendo con cara seria, sin maquillaje y anunciando (12 horas después) una mesa de seguridad y ‘condenando’ el caso en redes sociales, no nos convence en lo más mínimo.
O tal vez sí, sí nos convence, pero de creer con firmeza que México necesita un cambio porque las cosas no van bien.
Por ello fue ese suspiro de decepción al escuchar tanta deferencia al ex presidente que tuvo, sin dudo, una vergonzosa y fallida ‘estrategia’ de seguridad.
Porque en Uruapan no hubo abrazos, hubo balazos que acabaron con la vida de un presidente.
*Fox y las promesas de riesgo
En el 2018 y con tal de aspirar a una continuidad, Mario Antonio Guillén Domínguez tapizó Comitán con las obras que haría si la gente votaba de nuevo por él.
Perdió esa elección para dar paso a esa lágrima llamada Emmanuel Cordero y la gente hizo regresar al Sr. Fox.
Sin embargo ninguna de esas obras que tanto promocionaba aterrizaron y, parece, no entendió porque en su último informe volvió a lanzar imágenes y proyectos.
Sí, suenan y se ven muy pero muy bien, sin embargo y como van las cosas, luce muy complicado que puedan lograrse.
Veremos cómo Comitán le cobra la factura de esas obras si no se logran, aunque de lo contrario, podría ser que eso le regrese algo del blindaje político que alguna vez tuvo el vaquero cositía.
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