Gestión de Luis Pedrero hunde el empleo formal.

Marco Guillén JR

TUXTLA GUTIÉRREZ, CHIAPAS; 12/FEBRERO/2026. – Lo que la administración estatal intenta presentar como «estabilidad laboral», los indicadores de competitividad lo califican como un rotundo fracaso operativo,al arranque de febrero de 2026, la generación de empleos formales en Chiapas se ha estancado, cayendo a un ritmo de crecimiento inferior al 1% anual, una cifra que sitúa a la entidad en semáforo rojo y evidencia la falta de resultados bajo la titularidad de Luis Pedrero González en la Secretaría de Economía y del Trabajo (SEyT).

A mediados de 2025, el estado mostraba una inercia positiva con un crecimiento anual cercano al 2%, impulsado principalmente por el cierre de proyectos de infraestructura,sin embargo, tras la conclusión de estas obras, la gestión de Pedrero González no ha logrado atraer la inversión privada necesaria para mantener el ritmo, la industria manufacturera y de transformación reporta hoy un crecimiento marginal de apenas 0.03%.

 En el último periodo evaluado, el estado registró la pérdida de 2,854 puestos formales, dejando el padrón de trabajadores asegurados estancado en 261,923 personas,esta cifra es insuficiente para absorber a la población joven que se integra cada año al mercado,la consecuencia más grave de este estancamiento es el crecimiento desmedido de la economía subterránea,actualmente, el 77% de los chiapanecos ocupados trabajan en la informalidad,bajo la responsabilidad de la SEyT, casi 8 de cada 10 trabajadores en el estado carecen de seguridad social, prestaciones de ley y ahorro para el retiro, consolidando a Chiapas como la tercera entidad con mayor precariedad laboral en el país.

Mientras el discurso oficial habla de «atracción de inversiones», la realidad en los datos del IMSS muestra un estado estancado,en este 2026, el «semáforo rojo» en empleo no es solo una estadística, es el reflejo de una política de fomento económico que, bajo el mando de Pedrero, se ha quedado sin respuestas ante la crisis de informalidad que asfixia a las familias chiapanecas.