Marco Guillén JR
Reforma Chiapas; 14/Febrero/2026.- En un municipio donde las necesidades básicas no esperan y la seguridad es una exigencia diaria, el presidente municipal de Reforma, Pedro Ramírez, parece haber confundido el Palacio Municipal con un set de grabación para sus redes sociales,mientras la ciudadanía espera resultados, el edil utiliza su plataforma oficial y el tiempo que le pagamos todos para quejarse públicamente porque su «desayuno sorpresa» no llegó a tiempo.

Resulta alarmante, y hasta ofensivo, que la máxima autoridad del municipio publique con total ligereza: «Mejor voy por mi pollo empolvado, no llega el Desayuno sorpresa». ¿Este es el nivel de «preocupación» que tiene por su cargo?,mientras el alcalde dedica minutos de su jornada a postear emojis de tristeza por su comida, miles de ciudadanos en Reforma enfrentan la cruda realidad de servicios públicos deficientes y baches que, a diferencia de su desayuno, esos sí que no son ninguna «sorpresa».
La investidura de un Presidente Municipal exige seriedad, respeto y resultados, no una bitácora de antojos personales,el uso de cuentas verificadas para este tipo de contenido banal no es «cercanía con la gente», es una falta de respeto absoluta a la importancia del cargo que ostenta.
Publicar bromas de este tipo es una bofetada para las familias que luchan día con día para llevar el sustento a sus hogares.
Mucho «Amor»,poco trabajo
Pedro Ramírez pregona en otros posts que el «amor es el motor» de su administración,sin embargo, los hechos cuentan otra historia,el motor parece ser el hambre de likes y la construcción de un personaje de «influencer» de bajo presupuesto que prefiere el chiste fácil antes que la rendición de cuentas.
