Marco Guillén JR.
TUXTLA GUTIÉRREZ, CHIS; 23/MARZO/2026.- La narrativa oficial de un Chiapas inagotable en recursos hídricos se desmorona ante la realidad del ciclo agrícola 2026,el estado que genera el 40% de la energía hidroeléctrica del país y posee las cuencas más caudalosas de México, hoy no puede garantizar el riego para su propia subsistencia, de la Costa a la Selva, y de la Frailesca al Norte, el campo chiapaneco atraviesa una de las peores crisis de las que se tenga registro, exacerbada por un modelo de abandono que ha dejado al productor a merced de un clima errático.
En la región Frailesca, el corazón maicero de la entidad, el panorama es de desastre,productores de Villaflores y La Concordia reportan que la falta de lluvias en etapas críticas de floración ha condenado a miles de hectáreas,sin subsidios para la tecnificación y con un precio de fertilizantes que no deja de subir, el campesino enfrenta una ecuación imposible,se estima que la producción de grano básico podría caer hasta un 45% este año, obligando al estado a depender de la importación de maíz de otras regiones,en la franja costera y la Sierra Madre, la situación es igualmente alarmante,el sector cafetalero, pilar de la exportación chiapaneca, reporta un «estrés hídrico» que está provocando la muerte de cafetos jóvenes y la proliferación de plagas que aprovechan el calor extremo,por su parte, los productores de mango y plátano en el Soconusco ven cómo sus frutos se «queman» antes de alcanzar el tamaño comercial, reduciendo drásticamente las ganancias de una región que es motor económico del estado,hacia el Norte y la zona de Palenque, donde la abundancia de agua solía ser la norma, los jagüeyes se han convertido en cráteres de lodo seco, «estamos malvendiendo las vacas porque es preferible recibir algo de dinero que verlas morir de sed en el potrero», relata un ganadero de la región.
Mientras el campo muere de sed, las grandes presas del Sistema Grijalva (La Angostura y Malpaso) muestran niveles históricamente bajos, operando apenas por encima del 50% de su capacidad.
La sequía en Chiapas ha dejado de ser un tema meteorológico para convertirse en un conflicto de seguridad alimentaria y social,sin un plan de rescate que contemple la declaratoria de desastre natural para el sector agropecuario y una inversión masiva en infraestructura hídrica, el estado se encamina a un escenario de mayor pobreza, migración forzada y conflictos por la tenencia y el uso del agua.

