De la red a las balas, la ideología «incel» que armó al atacante en Michoacán.

Marco Guillén JR.

MORELIA, Mich.– Horas antes de perpetrar el ataque armado en el interior de la Preparatoria Anton Makárenko que cobró la vida de dos docentes, el presunto responsable un estudiante de la institución utilizó sus redes sociales para documentar su radicalización y la posesión de armamento de alto poder, según revelaron fuentes cercanas al caso.

Durante la madrugada del martes, el joven publicó una serie de cuatro historias en su cuenta de Instagram que hoy forman parte de la carpeta de investigación, en las imágenes, el agresor posa con un fusil de asalto AR-15, un arma de uso exclusivo del Ejército que, sin embargo, circula con alarmante libertad en la entidad.

Más allá del armamento, el contenido compartido por el estudiante arroja luz sobre un perfil psicológico alimentado por subculturas de internet vinculadas a la violencia extrema, entre las publicaciones se identificaron videos del subgrupo conocido como «incel» (célibes involuntarios), una comunidad digital que promueve la misoginia, el resentimiento social y que ha sido vinculada anteriormente a tiroteos masivos en otros países.

Además de la propaganda «incel», el joven compartió fragmentos documentales y loas a asesinos seriales, construyendo una narrativa de «anuncio» sobre la tragedia que ejecutaría horas más tarde en el plantel educativo.

Las víctimas, dos maestras dedicadas a la enseñanza en dicha preparatoria, fueron atacadas de manera directa, hasta el momento, las autoridades estatales mantienen bajo resguardo la identidad del menor y el origen del arma larga, mientras la comunidad educativa de la Preparatoria Anton Makárenko exige justicia y el esclarecimiento de un crimen que parece gestado en los rincones más oscuros de la red.

 La subcultura «incel» ha sido clasificada por organismos internacionales como una amenaza de terrorismo doméstico en ascenso, debido a su estructura de odio dirigida principalmente hacia las mujeres.