Este manjar de la cultura tojolabal es mucho más que un simple tamal; es el sabor de la primera cosecha,su magia reside en que solo puede elaborarse cuando el frijol está tierno, mezclándose con una masa fina que se envuelve exclusivamente en hoja de milpa verde.
A diferencia de otros tamales, la hoja de la planta de maíz le transfiere una esencia herbal y un aroma fresco que es imposible de replicar con hojas secas, es una tradición ligada a los ciclos de la tierra en Chiapas,un regalo de temporada que celebra la abundancia del campo y la herencia de nuestros antepasados.

