Abuelito entre la vida y la muerte por mordida de serpiente… Y el hospital “mejor equipado” sin antídotos ni camas.
MDR
Villaflores; 17/Junio/2025.- La vida de un hombre de 63 años pende de un hilo tras ser mordido por una serpiente, presuntamente de cascabel, en las inmediaciones de Villaflores, Chiapas. Lo que comenzó como una emergencia médica rápidamente se convirtió en una evidencia cruda del colapso del sistema de salud estatal: desabasto de medicamentos esenciales, infraestructura colapsada y la ausencia de protocolos efectivos para casos urgentes.

El paciente fue trasladado de urgencia a Tuxtla Gutiérrez, bajo la esperanza de que en la capital estatal encontraría mejores condiciones médicas. Sin embargo, al llegar al Hospital Regional “Dr. Gilberto Gómez Maza”, se toparon con una situación aún más desoladora: el hospital, considerado uno de los mejor equipados del estado, no cuenta con antídotos antiviperinos vigentes ni camas disponibles.
Fuentes médicas confirmaron que, pese al esfuerzo del personal de salud, no es posible brindar el tratamiento adecuado sin los viales necesarios. Se requieren al menos cuatro dosis de suero antiviperino en buen estado para contener la acción del veneno y evitar daños mayores o incluso la muerte.
El desabasto no se limita al hospital: ni siquiera en Farmacias Guadalajara, una de las principales cadenas en la región, hay disponibilidad del medicamento requerido. Mientras tanto, el paciente permanece internado en condiciones críticas, recibiendo atención limitada por falta de insumos básicos.
La familia del afectado ha iniciado una campaña de difusión urgente para solicitar apoyo. Piden solidaridad ciudadana ante una negligencia que podría cobrar una vida que pudo salvarse.
“No es posible que en un estado con alta incidencia de mordeduras por serpiente no haya previsión. Estamos rogando que alguien tenga el antídoto. Ya no se trata solo de dinero, sino de voluntad y responsabilidad del gobierno”, declaró uno de los familiares.

Este caso pone sobre la mesa una realidad que muchos ya viven a diario: en Chiapas, la vida de los ciudadanos parece depender más de la solidaridad de otros que del sistema público de salud.
Se hace un llamado a las autoridades de salud, tanto estatales como federales, para atender esta situación de emergencia y garantizar el abasto inmediato del medicamento vital. El tiempo corre y cada hora sin tratamiento efectivo podría marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
