*Y ASÍ MUERE LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN
Lo que está pasando en Puebla y Campeche es el reflejo del autoritarismo y, lamentablemente, la ruta hacia donde vamos con la libertad de expresión.
Siguiendo el ejemplo de quien fue el presidente de todos ustedes y de quien actualmente es la presidenta de todos ustedes, todo parece ser que la opinión que critica las decisiones o el actuar de las autoridades no solo deben ser observadas, sino reprimidas y censuradas.
Layda Sansores hizo, a través de su autoritarismo, que un periodista sea corrido en Campeche, que el medio para el que trabaja sea censurado y que, incluso, durante dos años, el periodista no pueda ejercer la profesión.
Y todo por las críticas a las bastante impopulares decisiones que toma la morenista en aquel estado.
Otro ejemplo de lo que está pasando es el de Alejandro Armenta, quien en Puebla logró que el Congreso aprobara leyes para prácticamente ir contra todo aquel que publique cosas que no le gusten en redes sociales.
Si usted está en Puebla y publica contra el gobernador o los políticos, podría incluso ir a la cárcel.
Y solo para ponerle un ejemplo reciente más: recuerde lo que hizo Gerardo Fernández Noroña al exhibir a un ciudadano como usted y como yo para disculparse y pedirle perdón, porque éste último le cuestionó muchas de sus declaraciones y comportamientos.
O sea, si usted se topara a Noroña en un lugar y le grita sus verdades, al siguiente día lo están arrastrando al Senado de México para que, frente a cámaras y personas usted se ‘hinque’ a pedirle perdón.
En serio que, como trabajador de los medios, asusta ver hacia dónde va la libertad de expresión en México.
Que en lugar de defenderla, los políticos están haciendo todo lo que pueden para tipificarla como delito.
Lo inicia Claudia Sheinbaum al exponer a periodistas en sus mañaneras leyendo con desdén y sarcasmo el trabajo que hacen.
Lo hizo en su momento AMLO y ahora en estados como Campeche o Puebla, prácticamente está prohibido atreverse a cuestionar a las autoridades.
Qué bueno, de verdad, qué bueno que en Chiapas estamos lejos de esas atrocidades, porque acá todavía se permite ejercer el periodismo como es.
Incluso aquel periodismo incómodo, punzante y, aunque no se desea, el periodismo por encargo negativo.
Porque en el resto del país, la cosa pinta para muy muy mal.
Agárrese…
* CUIDADO CON ‘ERICK’
Muy pero muy atentos deberán estar en la costa chiapaneca ahora que la advertencia es clara: Erick, ese fenómeno natural viene con todo.
Ojalá que la gente haga caso a las autoridades porque ya hemos visto, en más de una vez, que cuando el clima se ensaña con Chiapas, sí que le va mal.
Protección Civil hará lo que puede con lo que tiene, incluso ya se activó el Plan DNIII, pero sin duda que la mejor protección para la gente es la prevención.
Ojalá la gente entienda.
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