La ayuda no se detiene para Don Roberto y su nieto.

Marco Guillén JR.

COMITÁN | Tras la tragedia en el fraccionamiento Robles, la solidaridad de los comitecos sigue dando de qué hablar,lo que comenzó como cenizas, hoy se transforma en esperanza gracias a la unión de la ciudadanía.

Un grupo de jóvenes locales ha tomado la iniciativa, llevando no solo despensas, sino también madera y materiales para iniciar la reconstrucción inmediata del hogar de Don Roberto,la respuesta de la gente ha sido ejemplar: desde colchones hasta ropa, demostrando que en Comitán la ayuda se entrega con el corazón.

La meta aún no termina,los grupos de apoyo invitan a seguir sumándose para que este abuelo y su nieto recuperen la tranquilidad lo antes posible.

¡Porque cuando Comitán se une, grandes cosas suceden!