UNIFORMES de los PAKALES, en MANOS del CRIMEN

  • Campamento del narco revela infiltración en seguridad.
  • Hallan uniformes de la FRIP en campamento del crimen organizado.
  • Aseguramiento de indumentaria oficial, armas y vehículos durante un operativo federal.
  • Hay serios cuestionamientos sobre la infiltración del crimen en corporaciones de seguridad estatal.

MDR

Villaflores; 02/Febrero/2026.- Un operativo encabezado por fuerzas federales en la localidad de Calzada Larga, municipio de Villaflores, derivó en el desmantelamiento de un campamento presuntamente utilizado por la delincuencia organizada, donde fueron localizados vehículos, armas, más de mil cartuchos útiles, placas de blindaje y, de manera alarmante, uniformes con insignias oficiales de la Fuerza Regional de Intervención Preventiva (FRIP), conocida como “PAKALES”.

De acuerdo con información preliminar, en el despliegue participaron exclusivamente elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), la Guardia Nacional y un grupo especial de inteligencia federal identificado como “Harfuch”. La ausencia total de corporaciones estatales, como la Policía de Investigación (PDI) y la propia FRIP, no pasó desapercibida y generó fuertes cuestionamientos sobre la confianza institucional en los cuerpos de seguridad locales.

El aseguramiento se realizó bajo un marcado sigilo informativo. Fuentes consultadas señalan que la exclusión de fuerzas estatales no obedeció a un tema operativo menor, sino a una decisión estratégica que reflejaría una profunda desconfianza hacia las corporaciones de Chiapas, en un contexto de posibles filtraciones o vínculos con grupos criminales.

Durante la intervención, las fuerzas federales aseguraron una camioneta Nissan Frontier blanca, una Toyota Tacoma gris y varias motocicletas; además de más de mil municiones y al menos 18 cargadores para armas de alto poder; así como ocho uniformes con insignias oficiales de la FRIP.

Este último hallazgo encendió las alertas tanto en el ámbito de seguridad como entre la ciudadanía, al evidenciar el posible uso de uniformes oficiales por parte de grupos criminales para operar con impunidad o, en el escenario más grave, una eventual colusión de elementos activos con la delincuencia organizada.

La localización de uniformes de una corporación de élite en un campamento del crimen organizado abre interrogantes de alto impacto institucional:

¿Se trata de delincuentes que utilizan indumentaria oficial para suplantar a la autoridad? ¿O existen elementos de la FRIP que, fuera del uniforme, participan directamente en las filas del narcotráfico?

Hasta el momento, las autoridades estatales no han emitido un posicionamiento claro sobre el origen de los uniformes ni sobre posibles investigaciones internas.

La presencia de un grupo de inteligencia federal especializado refuerza la hipótesis de que el caso trasciende el desmantelamiento de un campamento clandestino. Villaflores se perfila ahora como el centro de una investigación de mayor calado, orientada a detectar redes de complicidad y posibles traiciones desde el interior de las instituciones encargadas de la seguridad pública.

Mientras tanto, las dudas crecen y las respuestas oficiales no llegan. El hallazgo no solo exhibe la capacidad operativa del crimen organizado en la región, sino que vuelve a poner en entredicho la integridad de las corporaciones encargadas de combatirlo en Chiapas.